El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
En otoño la mano al moño.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Ama profunda y apasionadamente.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
A cada santo su vela
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
A la ocasión la pintan calva.
El nosotros anula el yo.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
A gallo viejo gallina joven.
Matar dos pájaros de un tiro.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Mojarse el potito.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Se defiende como gato panza arriba.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Bollo de monja, costal de trigo.
Hay que dejar ir al mundo como va
Hablando la gente se entiende.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Por el árbol se conoce el fruto.
Nunca llueve a gusto de todos.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El que nada debe nada teme.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú