Da asistencia y cariño donde se necesite.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Ama, perdona y olvida.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
El deseo hace hermoso lo feo.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Otoño entrante, barriga tirante.
El ojo quiere su parte
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Es tiempo de vacas flacas
El que se casa, por todo pasa.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Sigue los impulsos de tu corazón
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Mujer que se queja, marido que peca
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Aquí hay gato encerrado.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Amar sin padecer, no puede ser.
Ama a tu amigo como a ti mismo
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
A otro perro con ese hueso.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Amor con casada, vida arriesgada.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Más verga que el Trica programando.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Pensando en pajarito preña'o
El ojo del amo engorda el ganado.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Barba hundida, hermosura cumplida.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.