La esperanza no llena la panza.
Llagas viejas, tarde sanan.
El día que te casas, o te curas o te matas.
El que quiera honra, que la gane.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Primero son los presentes que los ausentes.
De día y con sol.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Lo quiere como la mula a la carreta.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
La conciencia vale por cien testigos.
Hormigas con ala tierra mojada.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Llaga incurable, vida miserable.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
En pedregal no siembres cereal.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.