El agua para un susto y el vino para un gusto.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Bien está el pájaro en su nido.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Burla con daño, no cumple el año.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Beber, hasta la hez.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Retírate, agua, y veré quien labra.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
El que nada no se ahoga.
Una maravilla, con otra se olvida.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Oro es, lo que oro vale.
Lo nuevo guarda lo viejo.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Casa y potro, que lo haga otro.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Nada necesita quien tiene bastante.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Hay más días que sandías.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Acá como allá, y allá como acá.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.