Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Cuando el sol sale, para todos sale.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Buscar los tres pies al gato.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
El tiempo todo lo amansa.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Le busca las cinco patas al gato.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
La honestidad es un vestido de oro
No busques pan en la cama del can.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Envidia me tengan y no me compadezcan.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Tras el vicio viene el lamento.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Boca de miel y manos de hiel.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Lo que se da no se quita.
Tres al saco y el saco en tierra.
A la sombra del gitano, medra el villano.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Más vale despedirse que ser despedido.
A la fuerza ahorcan.
Tras la fortuna guía el favor.
Después de la resaca viene la pleamar.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.