En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
El daño hecho no tiene remedio.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
El amor y el reloj locos son.
La mala fe, no pare hembra.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
El marido celoso nunca tiene reposo.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Lo que siembres, recogerás.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Mujer precavida vale por dos.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
La vida es un soplo.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Si los cocodrilos comen sus propios huevos qué harían con la carne de una rana.
Tierra por medio, para poner remedio.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Ningún rencor es bueno.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
A ama gruñona, criada rezongona.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
La mala paga , aunque sea en paja.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Pan ajeno, caro cuesta.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
La burla, para quien le gusta.