Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Rectificar es de sabios.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
El amor no quiere consejo.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
A tal señor, tal honor.
Olla remecida u olla bien cocida.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
Hacer buenas (o malas) migas.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
A hijo malo, pan y palo.
Agua al higo, que ha llovido.
Dinero llama a dinero.
Hoy no se fía, mañana sí.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
En Mayo regresa el rebaño.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Hablar con bestias es para molestias.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Por San Andrés, corderillos tres.