El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
No falta de que reirse.
Como pecas, pagas.
Pesar compartido, pronto es ido.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
A la sombra del favor, crecen vicios.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
A tres azadonadas, sacar agua.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Como es el padre, así es el hijo.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Remo corto, barca pequeña.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Cuidado, que el diablo es puerco.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Ande o no ande, la burra grande.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
A cama chica, echarse en medio.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.