Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Dos capitanes hunden la nave.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
El que se va no hace falta.
De pena murió un burro en Cartagena.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
La mentira nunca muere de vieja.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Año de endrinas, año de espinas.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Buena fama, hurto encubre.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Pasión tapa los ojos a la razón.
El hábito no hace al monje.
Del lobo un pelo.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
El ave canta aunque la rama cruja.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Marido, comprad vino; que no lino.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
No falta de que reirse.
Pesar compartido, pronto es ido.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Es mejor sudar que temblar