Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Estoy como gallo en corral ajeno
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Hijo casado, vecino airado.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Fraile convidado echa el paso largo.
A su tiempo maduran las brevas.
Los refranes no engañan a nadie.
No hay como la casa de uno
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Freídle un huevo, que dos merece.
Otra cosa es con guitarra
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Refranes y consejos todos son buenos.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Cantando se van las penas.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
A falta de pan, buenas son tortas.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Ser el último orejón del tarro.
El comedido sale jodido.
Si te queda el saco.
Es tiempo de vacas flacas
El mundo está vuelto al revés
Quien siembra si llueve, el día pierde.
A los tontos no les dura el dinero.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
El primer amor nunca se olvida
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.