Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Orden y contraorden, desorden.
Palabras sin obras, barato se venden.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
Ave que vuela, a la cazuela.
Más verga que el Trica programando.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Al erizo, Dios le hizo.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Pa'trás como las del marrano.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Poca hiel corrompe mucha miel.
No me quieras dar gato por liebre.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Cuentas claras, amistades largas.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.