El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Lo barato, sale caro.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Los pensamientos no pagan peaje
Para uno que madruga otro que no duerme.
La fe no tiene miedo.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Que la haga el que la deshizo.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La boda de los pobres, toda es voces.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Ojo por ojo, diente por diente.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Bien casada, o bien quedada.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Sacar las castañas del fuego.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Canario triste, no come alpiste.
El daño hecho no tiene remedio.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Leer entre renglones.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Hacerte amigo del juez