No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
A ruin, ruin y medio.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Del mirar nace el desear.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Caridad y amor no quieren tambor.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Amistad de juerga no dura nada.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Te conozco, pajarito.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Mal es acabarse el bien.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
A mala suerte, envidia fuerte.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Quien cae no tiene amigos.
Una sola vez no es costumbre.
Quien mucho desea, mucho teme.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)