Casa sin hijos, higuera sin higos.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Otoño entrante, uvas abundantes.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
¿Queres dormir al sueño?
A más beber, menos comer.
El amor entra por la cocina.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Más vale odiado que olvidado.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Es de bien nacido ser agradecido
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Esposa mojada, esposa afortunada
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
De la nieve no sale más que agua
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Es demasiado necio para ser loco.
Por el becerro se amansa la vaca
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
En casa del que jura, no faltará desventura.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
El amor es de hermano y no de señor.
Pies fríos, corazón caliente.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).