El que come y canta, pronto se atraganta.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Árbol que no arraiga no crece.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Todo es según el cristal con que se mira.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Fea con gracia, mejor que guapa.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
A cada ollaza su coberteraza.
Penas amargas, son menos largas.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
El cebo es el que engaña, no la caña.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Manda, manda, Pedro y anda.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Siempre es pobre el codicioso.
Cumplidos entre soldados son excusados.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Callando el necio, se hace discreto.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.