El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Indio muerto no tira flecha.
Conócete a ti mismo.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Pan con pan comida de tontos.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Madre hay una sola.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Casa nueva, no habites en ella.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Errando errando, se va acercando.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Grano a grano, se llena el granero.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Principio quieren las cosas.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Lo que no se empieza no se acaba.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Al pobre el sol se lo come.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.