Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Viejo es Pedro para cabrero.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Cuanto más tienes, más quieres.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Caro compró el que rogó.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Al roble no le dobles.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
El gozo en el pozo.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
El agua en invierno duerme sola.
Donde ajos ha, vino habrá.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
El que afloja tiene de indio.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Asno con hambre, cardos come.
Hay que poner tierra de por medio.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Borrón de escribano no es sin engaño.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Más ordinario que yogurt de yuca.