De veinte a sesenta, cornamenta.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
El vino con el amigo.
La que fácil llega, fácil se va.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Hoy figura, mañana sepultura.
Hijo descalostrado, medio criado.
Ni cenamos ni se muere padre.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Mallorquina, puta fina
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Al son que le toquen bailan.
Poco dinero, poco sermón.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Nada tiene al que nada le basta.
Tiene más miedo que vergüenza.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Hacerse de la vista gorda.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Hacer de toda hierba un fardo.
El que mucho habla, mucho yerra.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Al agradecido, más de lo pedido.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
La muerte es imprevisible.