Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
De joven maromero y de viejo payaso.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Un espejo no sabe ser embustero.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Hacer el agosto.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Guerra avisada no mata soldado.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
A quien vela, todo se le revela.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Las piedras rodando se encuentran.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
La peor pobreza es tener deudas.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Quien lee y escribe no pide pan.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Poco y entre zarzas.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
El que no cae no se levanta.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.