Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Antes el golpe que el grito.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Contra gustos, no hay disgustos.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
La música calma a las fieras.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Hay quien las mata callando.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Quien busca, halla.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
El que escucha su mal oye.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Bebo poco, más quierolo bueno.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
El agradecido no olvida el bien recibido.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Arrieros somos y en el camino andamos.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Todos son unos, muertos y difuntos.
El flojo trabaja doble.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
La hambre no tiene aguante.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
De lejos parecen y de cerca son.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Ávila, santos y cantos.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
El sarampión mata a lo traidor.
De joven maromero y de viejo payaso.
Bota vacía la sed no quita.
A misa, no se va con prisa.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El que quiere baile, que pague músico.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.