Favor ofrecido, compromiso contraído.
Cada cosa tiene su precio.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
No calientes horno para que cueza otro.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
El vino es la teta del viejo.
Callar como puta tuerta.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A caballo nuevo jinete viejo.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Dar con la puerta en la cara.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
La prisa es la madre de la imperfección.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Tierra de roza y coño de moza.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
La música calma a las fieras.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.