Paga adelantada, paga viciada.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Entender lo bello significa poseerlo
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
El vino hace buena sangre
Sobre advertencia no hay engaño.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
El inferior paga las culpas del superior.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Perro viejo no ladra en vano.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Santo que no es visto no es adorado.
Con buenos modos se consigue todo
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
No enturbies aguas que hayas de beber.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Volverse humo.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Años de nones, muchos montones.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Maldigo el diente que come la simiente.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Gallina que canta, de poner viene.