Favorece al afligido, y serás favorecido.
La ingratitud embota la virtud.
Caballo que alcanza, pasar querría.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Amistades conserva la pared medianera.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Antes de hablar, pensar.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Cinco: por el culo te la hinco.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Dar un cuarto al pregonero.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Dando al diablo el hato y el garabato.
El que no se embarca, no se marea.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Barba a barba, vergüenza se cata.
La misa, dígala el cura.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Dama tocada, dama jugada.