Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
El hambre arroja al lobo al bosque.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
La alegría alarga la vida.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
La esperanza no llena la panza.
Chancho limpio nunca engorda.
Poco mal y bien quejado.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Tenís más grupo que banco de sangre.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
El tropezón enseña a sacar el pie.
De padres gatos, hijos michinos.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Al pez, una vez.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Como te cuidas, duras.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Sin un duro, no ha futuro.
Habló de putas "La Tacones".
Con quien te vi te comparé.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Mal me huele, quien mucho huele.
Más querría un dinero que ser artero.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
La razón es de quien la tiene.