A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Que bailen los que están en la fiesta.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Grandotas aunque me peguen.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
La tierra que me sé, por madre la he.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Lo que se da no se quita.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Olla quebrada, olla comprada.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Le busca las cinco patas al gato.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Di mentira, y sacarás verdad.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
A tal casa, tal aldaba.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Lo que mal empieza, mal acaba.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Quien no tiene, perder no puede.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
El que no mira adelante, atrás se queda.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Menos malo es mortuotio que casorio.