Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Aún queda el rabo por desollar.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Irse con la soga entre los cachos.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
A buey viejo, cencerro nuevo.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Agua fina saca la espina.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
El mosquito de uno es el camello de otro.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Tretas y tetas pueden más que letras.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
El movimiento se demuestra andando.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
A dádivas, no hay acero que resista.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Perro que ladra no muerde.