No se manda al corazón
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Al pan se arrima el perro.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Para ser bella hay que ver estrellas
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Quien no se arriesga no cruza el río
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
El amor no quiere consejo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Año hortelano, más paja que grano.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
El que la hace, la paga.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
No existen desgracias razonables
Alabanzas y regalos, malos tratos.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
En el camino se enderezan las cargas.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Amor nunca dice basta.