Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Al potro y al niño, con cariño.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
De descansar, nadie murió jamás.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Hacerse la boca agua.
Cada dueño tiene su sueño.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
A la zorra, candilazo.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
No cantes victoria antes de tiempo.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
El gusto se rompe en géneros.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Del que jura, teme la impostura.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Buena mula, mala bestia.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.