Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
La felicidad es como un león insaciable
Por los ojos entran los antojos.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Por unas saludes, no te desnudes.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Pan y vino andan camino.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Brilla por su ausencia.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Cada cual es dueño de su miedo.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Hablar con lengua de plata.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Haces mal, espera otro tal.
La belleza siempre tiene razón
Calle mojada, caja cerrada.
A buena mujer, poco freno basta.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Amigo de todos, loco con todos
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Puta en ventana, mala mañana.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
La glotonería acaba con muchos.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.