Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Quien cerca halla, cerca calla.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Al potro que le alabe otro.
La Cruz, la viña reluz.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Cambiar de opinión es de sabios.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
No canta mal las rancheras.
Más vale maña que fuerza.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Escucha el silencio... que habla.
El que depende de otro come mal y cena peor.
A Seguro se lo llevaron preso
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
A capa vieja no dan oreja.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
El muerto se asusta del degollado.
La necesidad hace maestros.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
A candil muerto, todo es prieto.
El temor modifica tu conducta.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
El buen vino sin ramo se vende.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.