Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Quien más tiene, menos suelta.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Con el metro que midas, te medirán.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
El árbol que no da frutos, da leña.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Cual andamos, tal medramos.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Oración de perro no va al cielo.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Una vez al año, y ésa con daño.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
La vecindad es fuente de amistad.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Hombres de noche, muñecos de día.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Cuando me despierte me llamas.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
A caballo ajeno, espuelas propias.
El destino baraja, nosotros jugamos.