El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Confesión hecha, penitencia espera.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Arroz pasado, arroz tirado.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
El santo ausente, vela no tiene.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Bien está lo que bien acaba.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Vicio no castigado crece desatado
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Al son que te tañan, a ése baila.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
Hacer favores, empollar traidores.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
La muerte todo lo ataja.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.