Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Reniego de señora que todo lo llora.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Lo barato cuesta caro
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Noviembre caliente, mayo helado.
Cada ollero alaba su puchero.
Madre muerta, casa deshecha.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
De tal árbol tal astilla.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Febrero loco y Marzo otro poco.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
El amor hace salir alas
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.