Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
De los muertos no se hable sino bien.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Cerrado a cal y canto.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
A la mujer casada, el marido le basta.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Marido rico y necio no tiene precio.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
A chica cama, échate en medio.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
El hombre es para el hombre un espejo.
A las obras me remito.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Confesión hecha, penitencia espera.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.