Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Quien empiece el juego que siga con él
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
No todo el que chifla es arriero.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Quien tiene candela, jamás se congela.
El borriquito delante, para que no se espante.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Tenés cola que te machuquen.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Quien escribe mucho desvaría
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.