Beber sin comer, maña de ranas es.
Tirar la casa por la ventana.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
A refajo verde, ribete encarnado.
Se queja más que la llorona.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
El dinero hace al hombre entero.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Un asno no aprecia compota de frutas.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Nunca anochece donde se ama.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Antes que el deber está el beber.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Cada burro apechuga con su carga.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Duerme más que un gato con anemia.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Si vas a morir, muere llenito.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.