En la cancha se ven los gallos.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Todavía aguas corren profundamente.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
El ojo quiere su parte
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Arandino, borracho fino.
No falta de que reirse.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Esto está en chino.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Bien casada, o bien quedada.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Donde se está bien nunca se muere
Todas las cosas pasan como el viento.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Tal padre, tal hijo.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Ande o no ande, la burra grande.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.