Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Burlas que son veras, otro las quiera.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Me dejó como la guayabera.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
A donde va encuentra un problema
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Al freír será el reír.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
De buen chaparrón, buen remojón.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Matar un tigre.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Quien baila, de boda en boda se anda.
A chico santo, gran vigilia.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
El ceremonial es el humo de la amistad
El camino de la boca, nadie lo equivoca.