El que a burros favorece, coces merece.
Del trabajo nace el descansar.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
La calle es camino de todas partes.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
No está la Magdalena para tafetanes.
Por la panza empieza la danza.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Buena razón quita cuestión.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Como es la mujer, así es la casa.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Para baina de oro, cuchillo de plomo.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
En hacer bien nunca se pierde.
Fingir no es mentir.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
No todos lloramos el mismo día.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
No necesito niguas para ser tishudo.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Este es carne de cañón.
Quien en ti se fía, no le engañes.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Comer uva y cagar racimo.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.