La casa, la mujer la hace o deshace.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Conquista el amor solo aquel que huye
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Como buscar una aguja en un pajar.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Ignorante y burro, todo es uno.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
La valla más baja es el más fácil de saltar.
Los cementerios están llenos de valientes.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Hay que poner tierra de por medio.
A los enemigos bárreles el camino.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Corta despacio, que hay poco paño.
Mejor solo que mal acompañao.
Con el callar, vencerás.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Albacete, caga y vete.
Dos no discuten si uno no quiere.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Ignora al ignorante.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Carne en calceta, para quien la meta.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
El que calla, no dice nada.
Por el interés te quiero Andrés.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
El que bebe alante, bebe agua limpia.