Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Al viejo pelele, todo le duele.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
El que pega primero pega dos veces.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Cada uno halla horma de su zapato.
Sé osado y serás afortunado.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Bueno de asar, duro de pelar.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Nada puede dar quien nada tiene.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
El que nada duda, nada sabe.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Donde aprietan, no chorrea.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
El que se afloja se aflige.
Para el último viaje, no es menester equipaje.
No des consejo a quien no te lo pide.
Pescar en río revuelto.
Ver para creer.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
A la prima, se le arrima.
El que está enfermo no reusa la medicina.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Puso pies en polvorosa.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
La lujuria nunca duerme.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.