El que las hace, las imagina.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Cada uno halla horma de su zapato.
El que pega primero pega dos veces.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Sé osado y serás afortunado.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Para el último viaje, no es menester equipaje.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Pescar en río revuelto.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Nada puede dar quien nada tiene.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Donde aprietan, no chorrea.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
El que nada duda, nada sabe.
No des consejo a quien no te lo pide.
El que se afloja se aflige.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Ver para creer.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
La lujuria nunca duerme.
A la prima, se le arrima.
Puso pies en polvorosa.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Indio con puro, ladrón seguro.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Para buena vida, orden y medida.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
El que está enfermo no reusa la medicina.
Hacer un hueco para tapar otro.