Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Agárrate, que hay curvas.
Querer es poder.
El pan es freno del vino.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Nunca para el bien es tarde.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Échate este trompo a la uña.
El flojo trabaja doble.
Pintada en los WC.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Dios da frío según la ropa.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Haz lo que creas que está bien.
A quien espera, su bien llega.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
No es oro todo lo que reluce.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Una mentira puede matar mil verdades.
Fue a santiguarse, y sacóse un ojo.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.