Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
El que come y canta algún sentido le falta.
Lo que no mata engorda.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
El sol brilla para todos.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Burro adornado, busca mercado.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Sale más caro el candil que la vela.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
De pena murió un burro en Cartagena.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
El necio o no se casa o se casa mal.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Buena compañía, Dios y Santa María.
El tonto ni de Dios goza.
Cada día verás quien peque y pague.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Malo vendrá que bueno me hará.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Mal mascado y bien remojado.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.