El que no cae no se levanta.
Nadie ha visto el día de mañana.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
La cabeza blanca y el seso por venir.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Quien bien quiere, bien obedece.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Comida que escasea, bien se saborea.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
A caballo grande, grandes espuelas.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
El que más chifle, capador.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Hay que leerle la cartilla.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
El Diablo no se harta de romper suelas.
En llegando San Antón, ninguna niebla llega a las dos.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Amor con casada, solo de pasada.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Bien te quiero y mal te hiero.