Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Las acciones revelan las pasiones
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Después de toda oscuridad hay luz.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Nadie está contento con su suerte.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Bien está el pájaro en su nido.
Untar la carreta para que no chirrié.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Buen corazón vence mala andanza.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Paciencia y barajar.
El que es culpable puede reincidir.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Al roto, patadas y porotos.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El que madruga, es sereno.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Por la peana se adora al santo.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.