Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Amor de amos, agua en cestos.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
La mentira busca el rincón.
Sigue los impulsos de tu corazón
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Inútil como bocina de avión.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Uno solo puede empezar a bailar cuando se toca el tambor coreano.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El vino abre el camino.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
El relajo es dulce después del trabajo.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Donde se pace, que no donde se nace.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Los pensamientos no pagan peaje
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
A bien obrar, bien pagar.
A cada santo su vela
De tierra de alacranes, pocos panes.
Palabra dada, palabra sagrada.
Pase mayo, y pase pardo.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
A amo ruin, mozo malsín.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Perro que ladra no muerde.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.