Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Hablara yo para mañana.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Hacer pinitos.
Son más los días que las alegrías.
Oveja harta de su rabo se espanta.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Cuando masques, no chasques.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Del precipitar nace el arrepentir.
El que da primero da dos veces.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Hacer de su capa un sayo.
Mal de muchos, epidemia.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Le dijo la sartén al cazo.
No seas amigo de los necios.
Llena o vacía, casa que sea mía.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
En Agosto trilla el perezoso.
Estos son polvos de aquellos lodos.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Favores en cara echados, ya están pagados.
No existen desgracias razonables
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Del lunes la luna es buena.
Hay que dejar ir al mundo como va
De los escarmentados nacen los avisados.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.