Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
A dos palabras tres porradas.
Carne en calceta, para quien la meta.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Hoy arreboles, mañana soles.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Orden y contraorden, desorden.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Las paredes oyen.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
A donde fueres haz lo que vieres.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Que chulo tu chucho colocho
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El dolor es antiguo
Creer a pie juntillas.
Una abeja no hace colmena.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Si los tontos volaran, quince años nublado.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Bueno es el gato, si no te araña.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
No todo el que chifla es arriero.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
El movimiento se demuestra andando.