Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Nunca cagues más de lo que comes.
Si las paredes hablaran.
Genio y figura hasta la sepultura.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Quiéreme poco pero continúa
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Cada criatura obra según su natura.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Caballo bonito, corto y gordito.
Donde mores no enamores.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
La espina saldrá por donde entró.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Al mal año, tarria de seda.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quién el queso se come.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Más feliz que marica con dos culos.
El que vende un caballo es porque patea.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Lo raro es caro.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
La mar que se parte, arroyos se hace.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.