El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Reza, pero no dejes de remar.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Aún queda el rabo por desollar.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Al más chico muerde el perro.
Lo que haces, encuentras.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
El cazador ruidoso es el que consigue menos pájaros.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Al gorrino y al melón, calor.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
El llanto sobre el difunto.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
El muerto delante y la griteria atrás.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
En enero, el besugo es caballero.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Quien no llora, no mama!
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Pescar en río revuelto.
A un traidor, dos alevosos.
Darás con la cabeza en un pesebre.
El que no habla, no yerre.
Para todo perdido, algo agarrado.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
El gandul es un cadáver con apetito.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Dar una de cal y otra de arena.
Si vas para volver, no vayas.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.